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Los especialistas de la Unidad de Patología
de la voz participan mañana en una mesa informativa con motivo del Día de
esta enfermedad
La Unidad de
Patología de la Voz
del Hospital Puerta del Mar lleva más de un año aplicando la toxina
botulínica en el tratamiento de la disfonía espasmódica, una enfermedad
que conlleva una pérdida progresiva de la voz. Los especialistas del
Servicio de Otorrinolaringología del centro gaditano fueron pioneros en
la utilización - con anestesia local y vía endoscópica - de esta técnica
para esta patología.
Como explican el doctor Miguel de Mier y la doctora Encarna Ávalos,
responsables de la unidad, “esta enfermedad se caracteriza por espasmos
involuntarios o movimientos de los músculos de la laringe que hacen que
la voz se quiebre y tenga un sonido tenso, forzado o entrecortado”.
La inyección de esta toxina en las cuerdas vocales garantiza a los
pacientes que puedan volver a hablar como antes “con una probabilidad
mayor del 95%”. Pero, como explica De Mier, esto es un modo de resolver
los síntomas de una enfermedad que todavía no se cura. Hasta hace un año,
que comenzó a realizarse la técnica, lo que se hacía era someter al
paciente a una intervención quirúrgica de más calado y con anestesia
general.
Ahora, con el apoyo de un fibrolaringoscopio –con un sistema óptico que
va guiando al especialista durante la intervención- se inyecta
directamente esta sustancia que tiene la propiedad de mejorar la
movilidad de las cuerdas vocales suprimiendo los espasmos. Esta
intervención se realiza de manera ambulatoria, por lo que no se precisa
de la hospitalización del paciente, que en pocas horas es dado de alta.
Pero, como recalcan los especialistas, lo que se hace con esta aplicación
es eliminar los síntomas pero la disfonía espasmódica es una patología
que aún no tiene cura y que se caracteriza por su difícil diagnóstico. Se
trata de una enfermedad aún bastante desconocida y quienes la padecen
pueden pasar meses acudiendo a los especialistas sin que den con lo que
tienen. Sí que conoce que es de origen neurológico y se estima que la
mayoría de los casos se deben a desórdenes del sistema central cuyo
principal síntoma es este tipo de disfonía por espasmos.
Desde que la Unidad
de Patología de la Voz
comenzara a andar hace algo más de un año, ha atiendido a más de quince
personas aquejadas de esta enfermedad, que han de acudir periódicamente
al hospital para someterse a la inyección de toxina botulínica para poder
hablar con normalidad. En su recuperación también tiene que ver la labor
de los foniatras del Hospital Puerta del Mar, implicados en este proceso.
Actos para mañana
Precisamente, el doctor De Mier, junto a la doctora Encarnación Ávalos,
del Servicio de Otorrinolaringología del Hospital Puerta del Mar, María
Isabel Gallardo, logopeda de este centro, y Encarnación Caballero,
presidenta de la
Asociación Española de Disfonía Espasmódica,
participarán mañana en una mesa informativa que tendrá lugar en El Puerto
con motivo del día de esta patología. El acto divulgativo tendrá lugar en
el Monasterio San Miguel a partir de las siete de la tarde.
Como ha explicado Encarnación Caballero, presidenta de esta asociación de
ámbito nacional y con sede en El Puerto, “se ha pretendido fundir ciencia
y música con el objetivo de divulgar más esta enfermedad aunque de un
modo original. De este modo, además de la mesa informativa, se ha
programado un concierto de piano y la actuación del coro de la Academia de Bellas
Artes.
Previamente a este encuentro, los profesionales del SAS y los miembros de
la Asociación
–que cuenta con afiliados de todos los rincones del país- participarán
también en unas mesas informativas que se situarán en los centros de
salud de El Puerto y en el Hospital Puerta del Mar con vistas a dar a
conocer la enfermedad a cuantos se acerquen por estas instalaciones.
Unidad de Patología de la voz
La Unidad de
Patología de la voz es una figura de reciente creación especializada en
el estudio de aquellas anomalías funcionales u orgánicas de la voz. Esta
unidad cuenta con una columna de exploración, con un laboratorio de
última generación que permite el análisis acústico de la voz y la
afinación en el diagnóstico de las patologías. También cuenta con un
vídeoestroboscopio.
Además, la Unidad
de Patología de la Voz
está equipada con un sistema de digitalización de las imágenes que
permite el registro y el archivo de las exploraciones por imagen que se
realizan. Esto favorece el seguimiento de la evolución de las
enfermedades que abordan los especialistas de Otorrinolaringología.
Precisamente, las patologías de la voz son las que crean mayor demanda en
este servicio del hospital, que realiza una media de doscientos estudios
mensuales en la unidad.
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